Casa en Rodiño Pequeno
La casa se define como un trisquel: tres puntas formalizan un volumen que busca intencionadamente la fragmentación de una parcela de grandes dimensiones al tiempo que conjugan privacidad y vinculación con el exterior.
Se traduce la tipología de vivienda tradicional: un volumen fragmentado, la cocina como espacio principal de la vida y la racionalidad climática en las orientaciones, adaptándola a los nuevos modos de vida:
Tres cubiertas a un agua alternan su orientación ofreciendo unidad y fragmentación mientras permiten leer el interior de la vivienda desde fuera. Tres niveles diferentes que se unen en el espacio central, configurando una espacialidad de continuidades simplificadas.
La cocina como centro de la casa, figurada y espacialmente , recupera el origen del hogar y se convierte en el lugar de encuentro y reunión. El eje alrededor del que giran las tres puntas de la casa se formaliza con una doble altura que contiene su dimensión para mantener una escala íntima.
El volumen busca una orientación sureste para la vivienda, combinando la apertura visual del pequeño valle de la parroquia de Sergude dominada por el Pico Sacro al sur, con la búsqueda del sol de mañana para unos inviernos húmedos y la protección del viento del norte con el propio volumen de la casa.
El estar se sitúa en la punta Sur, atravesado por el jardín de este a oeste, y cerrado hacia la proximidad de la vivienda colindante al sur. Se envuelve un espacio preexistente. Se protege del sol, de la lluvia y el frío conservando la esencia del lugar.
Los dormitorios escogen la punta este, orientándose más hacia el sur. Se comprimen en dos alturas y ajustan sus dimensiones priorizando los espacios comunes.
Por último, la punta norte se destina a los espacios de servicio y los coches, dejando el área de maniobra detrás de la propia casa.
Situación: Rodiño Pequeno, Sergude, Boqueixón
Constructora: Ferareima SL
Arquitecto técnico: Francisco Fernández Novas
Fotografías: Roi Alonso




























